miércoles, 13 de agosto de 2014

Una chispa de locura


La vida es como San Francisco, esta maravillosa ciudad donde he venido este verano a pasar las vacaciones. Llena de colinas que suben y bajan, unas veces muy altas, otras menos. Unas veces inesperadas, otras previsibles. Unas veces suaves, otras tan empinadas que cruzarlas cuesta y a veces deja sin aliento. Y, afortunadamente, siempre hay más. En San Francisco, como en la vida, siempre hay perspectivas nuevas.

A través de las redes me enteré del fallecimiento del actor Robin Williams, justo al otro lado de la bahía. Algo que deja sin palabras. Es esa sensación extraña, esa melancolía que queda cuando nos enteramos de este tipo de pérdidas tan inesperadas e inexplicables de gente que sin ser amigos ni familiares, y con los que es más que seguro que nunca tendremos trato, pero que sentimos cercanos, como si les conociésemos de toda la vida. 

Con esa sensación en el cuerpo acudimos a ver la actuación de M.O.C. (Music on Commad) la compañía de la actriz Pearl Marill, que presentaba el espectáculo “Some Bodies Confession” en el marco del Music Moves Festival, un festival que durante todo este mes pone el punto de mira en el vinculo entre la musica y la danza en el ODC Theater de San Francisco y que viene a sumarse a la variadísima oferta de artes escénicas que ofrece la ciudad incluso en verano. 

“Some Bodies Confession” es una obra cargada de humor influenciada por la cultura pop donde la la música, la danza, el teatro, combinadas con las confesiones personales y a la vez anónimas de los espectadores hacen que nuestra imaginación se dispare. Antes de la representación los actores recogieron las confesiones anónimas que el público escribía en unos papeles facilitados a la entrada del teatro. El resultado de conocer estas confesiones, que entran a formar parte del espectáculo de manera improvisada, la sorpresa de descubrir cual será la siguiente, no pueden lograr un efecto más divertido.

"La vida solo te da una pequeña chispa de locura. No debes perderla", dijo en una ocasión Robbin Williams. Aprovechar la chispa de locura de “Some Bodies Confesion” logró que al salir todo pareciese una suave colina por la que dejarnos llevar. Será cuestión de darle menos importancia al drama y concedérselo a la comedia, que la vida son cuatro días.


No hay comentarios:

Publicar un comentario