martes, 2 de julio de 2013

Días de limpieza

 

Cuando le digo a Mª Luisa que por fin me he puesto a poner orden en mis cosas del trabajo no puede evitar ironizar sobre la situación y burlarse de lo que considera un esfuerzo titánico que me provocará, según ella, “chorretones” de sudor. Sin embargo, mientras lo hago, ordenando papeles y más papeles, guardando lo necesario y tirando lo prescindible, sale a mi encuentro el libro Vivir sin jefe, de Sergio Fernández en el que reflexiona precisamente acerca de una de las peores cosas que nos pueden ocurrir: quedarnos atados al pasado debido al error de no hacer limpieza con mayor frecuencia de cosas, tareas pendientes, así como de determinadas creencias. 

Nos lo explica utilizando el “síndrome de la rana hervida”. Es muy sencillo. Si metiésemos una rana en agua hirviendo, lo notaría inmediatamente y daría un salto para escapar de allí. Pero si la introducimos en agua a temperatura ambiente y la vamos calentando lentamente, la rana permanecerá allí hasta que, llegado el momento y sin darse apenas cuenta, morirá hervida. Es lo que nos ocurre cuando llegamos a un lugar en el que reina el caos. Nos desagrada y nos marchamos rápidamente, de un salto. Pero si el desorden se va adueñando poco a poco del lugar, lo más probable es que no nos demos ni cuenta y nos pase lo mismo que al pobrecillo animal. 

Por eso, nos recuerda Sergio, es necesario hacer una energizante limpieza de vez en cuando. Porque con los trastos, como con las ideas, pasa como con la ropa. Cuando el armario se llena, no queda espacio para nada más. Y aunque compremos ropa nueva, no habrá dónde ponerla. Así, la ropa, como las ideas, funcionan en un momento de la vida, pero, pasado un tiempo, se quedan obsoletas. Es necesario regalar o tirar todo lo que hace tiempo que ya no funciona, lo que no se utiliza que nos lastra innecesariamente. Porque hacerlo ayuda a despojarse de viejas ideas, desbloquea, y permite incorporar lo nuevo. 

Y es también el momento de quitarse esa maldita sensación que nos ha perseguido durante el invierno de que había cosas pendientes por hacer desde hace tiempo. Es el momento de poner los contadores a cero de un plumazo. Es el momento, finalmente, de eliminar los “tengo que...” para empezar el nuevo ciclo con energía limpia y fresca. ¡Desde luego será algo mágico!


Imagen: Frances Trombly: "Mop", 2008. David Castillo Gallery, Miami

1 comentario:

  1. Pos estoy d acuerdo

    El pasado pasado esta

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