miércoles, 1 de mayo de 2013

Romaní Chavé Bulgaria en "Los Sonidos de la Biodiversidad"


La Fundación Caja Castellón invita a "Romaní Chavé Bulgaria". La genuina banda originaria de los Balcanes Orientales búlgaros llega a Castellón este viernes, 3 de mayo, para ofrecer un concierto de músicas gitanas tradicionales en el marco de “Los Sonidos de la Biodiversidad”, un ciclo de conciertos que nos ofrece la oportunidad de disfrutar de actuaciones de importantes artistas de la world music y otras músicas inspiradas en el sustrato tradicional.


La música gitana de los países balcánicos, es junto a otras músicas gitanas bien conocidas, una de las joyas del patrimonio musical de los pueblos gitanos y por extensión de nuestra cultura europea. Este peculiar acerbo cultural se dio a conocer, y se popularizó, gracias a las películas de Emir Kusturica o Tony Gatlif, y por los cada vez más asiduos conciertos de la llamada “gypsy world music”. De esta manera empezamos a conocer bandas extraordinarias como la Fanfarria Ciorcalia, la Taraf Haïdouks, Saban Bajramovic, la gran Ezma, o la más actual y la emergente Rona Hartner con su fusión de la música gitana con la electrónica.

Pero la música gitana de los Balcanes es eso y mucho más. En ella se aúnan diversos estilos e influencias, produciéndose una verdadera y genuina fusión entre Oriente y Occidente a través de siglos. Esa gran diversidad musical gitana respira un mismo sentimiento y unos lejanos orígenes comunes. Cada parte de los Balcanes tiene su propia música, como una muestra más de su originalidad y diversidad. La música gitana búlgara es en esencia balcánica y quizás sea de las más desconocidas. Es también diversa aunque la identifica su marcado acento oriental reconocible en sus ritmos, la daranbuka, por lo “arabesco” de su sonoridad y el uso de la escala. Son poco habituales los címbalos o las flautas de su vecina Rumanía, y los instrumentos protagonistas son quizás el clarinete y el acordeón. Y aunque tiene una evidente influencia turca y un innegable poso del folklore tradicional búlgaro mantiene en todo momento su tono singular, propio, genuino, gitano. 

Se trata de una música que refleja el legado cultural y a la vez el oficio en el que miles de familias ganan su vida de manera anónima y cotidiana. Destaca la extensa cantera de buenos músicos y sobre todo habilidosos instrumentistas que procuran seducir a un público dispar con un repertorio de gustos muy diverso, festivo y emotivo, así como la intensidad y rapidez que destaca en la interpretación. En cuanto a las voces gitanas, más genuinas entre las mujeres, acostumbran a ser más espontáneas y vocacionales. Sin embargo, y por costumbre en las bandas, son más habituales las voces masculinas de garganta curtida capaces de reproducir las cualidades interpretativas propias y distintas de los cantes gitanos. Estas voces muy intuitivas mantienen ecos lejanos que nos llegan desde una amplia tradición Oriental y están dotadas de una gran emotividad, raíz y fuerza. Una música "tierna y salvaje", tal y como lo es el pueblo gitano. 

La música gitana de los Balcanes sigue evolucionando dentro y fuera de sus fronteras gracias a la convivencia de esta música con otras tradiciones musicales y estilos. Modernidad y emigración marcan la pauta de esta evolución rica y quizás necesaria. Así está sucediendo en la actualidad en nuestro país con la aparición de grupos solventes y carismáticos como la Romaní Chavé. Y así continua el persistente mestizaje de los pueblos y sus músicas. 


La Romaní Chavé Bulgaria basa su repertorio en las composiciones típicas y habituales de los gitanos de su país, de las regiones más cercanas al Mar Negro. Las piezas que interpretan, a veces sin nombre, pertenecen a su rico folklore local y de grupo, que predominan sobre otras composiciones más estándar de la música gitana. En el repertorio abundan los ricos y coloristas “horos”, piezas que son requeridas en toda fiesta o evento de cierta importancia como pueda ser la compra de un nuevo coche.

Los “horos” son para bailar. Se bailan en círculo, efectuando un contra ritmo gracioso y un pavoneo sensual en el que participan gentes de todas las edades en plena calle. En estas fiestas los músicos se empeñan en elevar los ánimos de los participantes recurriendo a un sin fin de solos instrumentales y divertimentos. Las composiciones más emotivas, de cadencia lenta y suave, aunque con variados contrastes, nos muestran unas voces “rotas” y vibrantes que acentúan el sentimiento y la emoción. Los músicos gitanos, también en los Balcanes, han sabido adaptarse al gusto de su clientela sin renunciar, o mejor dicho poniendo en valor, su peculiar estilo musical y carácter propios. En el repertorio de la Romaní Chavé Bulgaria se incluyen también algunos temas de la música gitana de Serbia, Macedonia o Rumania con las que comparten su tipicidad balcánica. Interpretan también temas propios como “Txiricló pandó”, “Rap Romaní Chavé”, “Bari Hispania” o la instrumental “Catalunya”.



El concierto, organizado en colaboración con la Universitat Jaume I de Castellón, tendrá lugar el próximo viernes, 3 de mayo, a las 20:00 horas, en el Paranimf de la UJI. El precio de entrada es de cuatro euros.

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