sábado, 5 de enero de 2013

¡Oh no, Lucas!

 

Tras su brillante debut con Un poco perdido Chris Haugton vuelve con ¡Oh no, Lucas! un nuevo álbum ilustrado para primeros lectores, publicado como el anterior por la editorial santanderina Milrazones. Con originalidad y frescura pero de una manera divertida y sencilla nos da a entender que como individuos en sociedad debemos respetar ciertas pautas de convivencia en beneficio de todos. Y es que, como afirmaba Martin Luther King, aunque hemos aprendido a volar como los pájaros y a nadar como los peces, a veces no hemos aprendido el sencillo arte de vivir juntos. 

Es lo que en cierto modo le ocurre a Lucas, un perro de grandes y expresivos ojos cuyo dueño Quique intenta que se porte lo mejor posible. Un can adorable y muy simpático. Pero cuando nadie le ve no puede ceder a su instinto aún a sabiendas de que se está portando mal y que después los demás cargarán con las consecuencias. Es verdad que luego vendrá el arrepentimiento y las buenas intenciones de no volver a caer en los mismos errores. Pero eso ya es harina de otro costal. 

Empatizamos con Lucas, tan parecido a cualquiera de nosotros, incluso nos parece entrañable porque plantea un dilema al que nos enfrentamos grandes y pequeños: ¿qué hacemos cuando la tentación se presenta? Por eso cuando vemos que Lucas va a volver a las andadas no podemos evitar preguntarnos por qué hay que ser responsables todo el tiempo. 

La cuestión es que somos como somos y aunque estamos llenos de buenas intenciones también es cierto que a veces nuestra naturaleza es más fuerte que nuestra propia voluntad. Sin embargo, mala pauta sería la de dejarnos caer en la tentación por no poder resistirnos a ella. Por eso, como la mejor manera de decir es hacer, de momento doy mi palabra de que me portaré de la mejor manera. Y, aunque intentarlo lo intentaré, ya se sabe que del dicho al hecho... 

¿Acaso son los buenos deseos una garantía suficiente?

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