jueves, 19 de enero de 2012

Martirio, la renovación de la copla


La tarde del próximo miércoles tendremos la oportunidad de conversar con Maribel, la mujer que cuando canta se convierte en Martirio. La cantante onubense viene al Edificio Hucha de la Fundación Caja Castellón para hablar del maravilloso momento que está viviendo la copla y compartir con nosotros la visión de la que es considerada por todos una de las grandes revolucionarias del género.

Cuentan que hace más de 25 años Maribel se subió a un escenario de una plaza sevillana, con el pelo recogido en un moño coronado por una peineta y unas gafas de sol que apenas dejaban vislumbrar sus ojos verdes. Desde aquel momento se convirtió en ‘la Martirio’, un personaje de todos que nació con una intención: ser ella misma. Junto a Kiko Veneno, sentados en una mesa de camilla, había ideado una renovación de la copla española acorde con las inquietudes estéticas y musicales de aquel tiempo de movida social y cultural de los años 80. Contribuyó a desempolvar y redefinir un género que tras su auge en la España de la II República había sido fagocitado por la dictadura franquista utilizándolo a través de la imagen de algunos de sus más reconocidos intérpretes y, por ende, rechazado por los prejuicios de la entonces burbujeante progresía.

Maribel venía con el aire flamenco que sus padres le habían inculcado en las venas desde niña. Pero sería tras las clases de guitarra que el maestro Rofa de Huelva le dio a los 15 años cuando empezó a elaborar la lista de los artistas que le han influenciado. Una lista que va desde Lole y Manuel a Atahualpa, de Chavela a Edith Piaf, de Leonard Cohen a Enrique Morente, de Compay a Camarón, de Pata Negra a Mina, de Kiko Veneno a Billie Holiday, de Marifé a Cassandra Wilson, de Battiato a Paolo Conte; de la música pop al rock, de la música romántica italiana al soul... Música, música, música y letra... su alimento.

Con ello, uno de los elementos que define la carrera de Martirio es la revalorización de la copla. Gracias a ella, y a otros artistas como Carlos Cano, la han colocado en el lugar que merecía, depojándola de todo lo que no fuera su maravillosa calidad. Y podemos afirmar que ha abierto el difícil camino que luego han seguido otros músicos, desde Miguel Poveda a Plácido Domingo, o desde Buika a La Shica, gente de todos los géneros musicales que, ya en nuestros días, se está apropiando del género.

Porque Martirio es una de las mejores “seleccionadoras musicales”, una “arqueóloga musical”. Sin cultismos ni elitismos ha reivindicado la copla para hacerla más actual, pero sin desvirtuar su origen. Enseguida se percató de que tiene una melodía, una armonía y una estructura musical que casa muy bien con géneros afines. Desde entonces, sin renunciar a la propia tradición, ni anclarla en el pasado, le ha quitado el polvo a los clásicos de la copla y ha sabido beber del rock, del jazz e incluso del rap para modernizarla, introduciendo instrumentos nunca usados y llevándola a otra lectura como no había ocurrido con anterioridad. Y todo gracias a que, como ella misma afirma, “le gusta mucho investigar, reinventarse e ir buscando caminos que no haya transitado antes para aprender, ir hacia adelante y cada vez aumentar mi camino con músicas nuevas”.

“Tener un sueño es de las cosas más importantes que te pueden pasar en la vida. Y nunca me podía imaginar cuando empecé que iban a pasar tantas cosas preciosas. Desde conocer a artistas que admiraba, poder cantar con ellos, ir a países donde me han recibido estupendamente, cantar en otros idiomas, haber tocado con rockeros, con flamencos, con jazzistas… Y seguir teniendo las mismas ganas, la misma vocación, la misma ilusión y conseguir seguir siendo independiente, autónoma y tener esa libertad creativa que me es imprescindible. Le doy absolutamente las gracias a la música porque, aunque ha habido bajones y ha habido momentos también malos, no le doy ninguna importancia al compararlos con la belleza que significan más de 25 años”. Si ser Martirio fuera obligado “sería muy pesado, pero al ser una cosa que nace de mí es un placer, un juego… lo hago porque disfruto”; porque lo que en estos años lo que no ha cambiado ha sido el carisma intransferible de la artista, ni la peculiaridad de su discurso musical y visual. Por eso no piensa marcharse. Le quedan todos los sueños.







Fotografía superior de Óscar Romero Villalobos, pertene a la portada CD Martirio: 25 años en directo

4 comentarios:

  1. gracias Alfredo por compartirlo con todos!!

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  2. Interesantísima la agitación de hoy. No sabes lo que me gustaría estar en La Hucha. Estaré en Arbucias con mi hermana, pero pensaré en vosotros.

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  3. Me encantó. Adoro la copla. Mucho éxito. Valeria.

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  4. Valentin Ramos Gea22 de enero de 2012, 6:46

    Me parece que te describe muy bien y sin clichés. Que quien lo ha escrito sabe lo que se dice y sabe un rato de música. Te lo vas a pasar muy bien hablando con ellos.

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