miércoles, 7 de diciembre de 2011

Merezco ser feliz


«Todo ser humano tiene la opción de embarcarse en la búsqueda y el disfrute de su propio bienestar emocional. Tenemos derecho a la felicidad. Ese estado especial está a nuestro alcance, en el interior de cada uno de nosotros. Un derecho que debemos reivindicar y que nos hemos ganado tan sólo por estar aquí; simplemente por vivir». Estas palabras del psicólogo Guillermo Ballenato, responsable del asesoramiento psicológico y psicopedagógico de la Universidad Carlos III de Madrid y autor del best seller Educar sin gritar, ofrecen una nueva perspectiva sobre nosotros mismos y nuestra felicidad. Nos brinda una mirada positiva que anima al cambio a la alegría, a tomar la iniciativa, a llevar una vida coherente, plena, con sentido.

Pero la felicidad es fundamentalmente ser uno mismo y ser libre. Y en la posibilidad de elegir con libertad e independencia, sin adherencias, sin lastres, sin nada que nos obligue, sin condiciones que nos lleven a hacer lo que creemos que no se debe hacer, encontramos el ingrediente fundamental para lograrla.

El estudio y la práctica de la psicología conducen de forma natural a la reflexión sobre el bienestar emocional y la felicidad del ser humano. La ciencia se cuestiona de manera recurrente de qué variables depende, intentando entender por qué se da en unos sujetos con tanta facilidad mientras otros tienen dificultades para encontrar satisfacción en sus vidas. Por ello, Guillermo Ballenato compartirá el próximo miércoles en Castellón lo que observa y constata a diario desde la experiencia profesional. Más de dos décadas de ejercicio de la psicología le permiten reflexionar sobre las que considera algunas claves de la felicidad del ser humano.

“Soy testigo del poder de cambio de las personas, de su capacidad de adaptación y renovación, y de su gran competencia para mejorar sus vidas”, afirma. Porque “el cambio es posible. Nace de la reflexión, el análisis y la acción. Habrá aspectos de la realidad que no podremos cambiar, pero también es posible ser felices en circunstancias adversas, sin necesidad de modificar las condiciones externas. Lo que sí podemos cambiar es la mirada y la forma de ver las cosas. A menudo aplazamos nuestra felicidad, supeditándola a determinados logros: «Seré feliz cuando tenga dinero, encuentre el amor de mi vida, tenga hijos, termine los estudios, recupere la salud…». Y, aunque es posible que eso también sea así, en este momento, con lo que tiene y con lo que es, ya puede ser feliz. Muchas personas se sorprenden cuando descubren que no era tan difícil, que lo tenían al alcance de la mano aunque no habían sido capaces de darse cuenta”.

Ballenato defiende que está en nuestra naturaleza ser felices. Y que esa felicidad crece cuando se comparte y se brinda también a otras personas. Porque, añade, que la felicidad es incompatible con la sensación de prepotencia, está vinculada con el valor de la humildad, con el del altruismo, con la actitud de entrega y apoyo a los demás. De hecho, somos seres sociales, compartimos nuestras vidas y crecemos juntos. El cambio social nace del cambio individual. Cuando mejoramos, cuando reímos, cuando nos ilusionamos y somos felices, ayudamos también a que mejore nuestro entorno. Contagiamos a quienes tenemos cerca. Somos portadores de bienestar. Sin embargo, cuando nos infravaloramos, cuando nos culpabilizamos por haber cometido algún error, cuando el miedo nos impide afrontar los retos que nos presenta la vida y nos quejamos de nuestra suerte, entonces, no nos permitimos ser felices.

Por eso nos anima a darnos permiso para ser felices. Ahora, aquí, tal como somos y tal como estamos, aceptando las adversidades y valorando sus posibilidades. Nos sentimos felices cuando «somos» personas en un sentido amplio. Personas capaces de desarrollar nuestro potencial, de encontrar nuestra esencia y de vivir conforme a nuestros valores.

Estas son algunas de las orientaciones y recursos que podemos escuchar la tarde del día 14 de diciembre en la Fundación Caja Castellón que pueden ayudarnos a incrementar nuestro bienestar emocional. Porque la felicidad es una cuestión prioritaria. Y como afirma el profesor Ballenato no hay que dejar pasar más tiempo; no hay que temer a los cambios; ni retrasar nuestras decisiones. Debemos tomar las riendas de nuestra vida, que es muy corta porque hoy, aquí y ahora es el momento ideal: «¡Puedo ser feliz! ¡Merezco ser feliz! Todos los días están llenos de regalos, y son para el que quiera cogerlos».

2 comentarios: