sábado, 24 de diciembre de 2011

El poder de los libros


A los esclavos, en el sur de Estados Unidos, se les prohibía por ley que leyesen. Y en muchas culturas a las mujeres se les ha prohibido escribir y aún en gran parte del mundo sus familias no quieren que vayan a la escuela, porque las educan para ser criadas y esclavas de sus maridos. En el régimen nazi, en el estalinista, en la China de Mao..., en cualquier dictadura, los periódicos y los libros se someten a una estricta censura y se queman o se destruyen los considerados perniciosos. Un libro prohibido te puede costar la libertad, precisamente porque te la ofrece, porque te abre una ventana al mundo.

De ahí la creencia en la absoluta e ilimitada libertad de la lectura; en las virtudes de pasear por entre pilas de libros y coger el primero que llame la atención; en la elección de los libros por la tipografía e imágenes que ilustran su portada; en la lectura de libros porque a otros les disgustan o los consideran peligrosos; en la elección del libro más difícil que quepa imaginar... Pero lo que no hay que creer es en que nadie diga qué hay que leer, cómo leer, cómo interpretar, y sobre todo dónde leer.

Porque en los libros están todas las pasiones, todas las respuestas y ejercen sobre nosotros una irresistible atracción. Tan solo tenemos que extender la palma de la mano para acariciar las palabras, o cerrar los ojos para dejarnos llevar por el suave sonido que los dedos producen al acariciar el papel. Y, además, no hay dos libros iguales, porque las mismas palabras, en libros distintos, pueden significar cosas completamente distintas.

A todas estas reflexiones nos conduce Tinta, el último libro de Fernando Trías de Bes (Seix Barral, 2011). Un original homenaje al poder de las palabras y al libro impreso, donde nos muestra cómo funciona la literatura y la imaginación. Un curioso homenaje al texto impreso donde nos invita a reflexionar acerca de la posibilidad de que un libro pueda llegar, incluso, a modificar nuestro destino. Ese es, probablemente, el poder de la literatura.

3 comentarios:

  1. Preciosa reflexión. Con Internet esas posibilidades de ser librepensador se multiplican. Y ante eso poco pueden hacer el poder para limitarnos la libertad de elección de un libro o de un texto que nos cambie la perspectiva del mundo. No sé si lo han leído pero en ese sentido nos habla hoy Manuel Castells en El País
    http://www.elpais.com/articulo/reportajes/poder/tiene/miedo/Internet/elpepusocdmg/20080106elpdmgrep_5/Tes

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  2. sí, es verdad los libros tienen todos los sueños y todos los mundos que deseamos.

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  3. Hola Alfredo,

    qué bueno que hayas publicado este maravilloso artículo. Compartimos todas tus apreciaciones y las del libro que recomendás.
    Un placer.

    Te comentaremos en la Blogoteca.
    Un cordial saludo.

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