martes, 23 de agosto de 2011

Jóvenes y protagonistas


Ninguna de las generaciones que han precedido a la de los jóvenes de hoy en día ha tenido el nivel de oferta cultural del que ahora disfruta. De hecho, nunca antes se ha podido acceder a tanta diversidad musical, audiovisual, literaria o deportiva, ni ha existido la posibilidad de compartirla. Porque los jóvenes  actuales además, son interactivos, están conectados.

Según el Instituto Nacional de la Juventud entre las actividades que los jóvenes consideran culturales se encuentra la música como espectáculo, ir al cine, jugar a los videojuegos e ir a bailar. A gran distancia de estas preferencias se encuentra la visita al teatro, la danza, ir a ver exposiciones, bibliotecas o a una librería.

Pero también es cierto que nuestros jóvenes no tienen nada que ver con el perfil de consumidores despreocupados e irresponsables que ha reflejado la inventiva popular. Y hay que reconocer también que son vistos como personas a las que, simplemente, hay que mantener entretenidas, sin tener una visión integral de lo que significa la participación y la expresión juvenil en la cultura.

Hace un tiempo comentábamos aquí que entre los jóvenes, más que entre los adultos, juega un papel esencial el elemento social a la hora de acudir a actividades de carácter cultural. Es decir, en muy pocas ocasiones un menor acudirá de manera individual a un servicio cultural y son los amigos, el colegio, pero sobre todo los padres los que delimitan el campo de acción de sus hábitos culturales. La cultura exige participación activa, colectiva y organizada de los actores que crean y recrean el quehacer cultural. Por eso, cuantos menos años se tengan en el momento del primer contacto con la cultura, determinará una mayor frecuencia de participación en el futuro. Son los padres, entre otros agentes, los responsables por tanto de la creación de un marco de referencia cultural para los menores con el objetivo de generar los futuros hábitos culturales de sus hijos, porque ver y verse, contar y contarse, es fundamental para construir cultura.

Con la llegada del nuevo curso escolar, la Fundación Caja Castellón-Bancaja amplía su oferta cultural para los más jóvenes con la programación, durante todo el mes de septiembre, de dos talleres gratuítos de tiempo libre: uno de cerámica, impartido por Rosa Cabezas, "La Tía Roseta", en el que podrán conocerse todos los detalles de la cerámica, llegando a modelar, esmaltar y cocer los trabajos en cerámica que realicen los participantes. Y otro de circo, impartido por La Troupe Malabó, una incursión divertida y amena en el "mayor espectáculo del mundo", donde los más jóvenes serán protagonistas, descubriendo habilidades que, posiblemente, nunca habían sospechado que serían capaces de realizar. Todo ello con el objetivo de potenciar y reforzar su psicomotricidad y despertar nuevas capacidades de escucha, expresión y comunicación.

En estas propuestas la Fundación Caja Castellón-Bancaja plantea la actividad artística como recurso y medio de enseñanza. Al tiempo, estimulan y desarrollan la percepción y el potencial creativo de los participantes a través de tradiciones populares y raíces culturales como son la cerámica o el circo. Y refuerzan la identidad colectiva, ya que integran valores como la cooperación y la estimulación de la participación, ampliando la visión desde lo individual al trabajo de equipo.

No son sólo talleres de entretenimiento, pues no podemos olvidar que el consumo cultural sirve para pensar, ni que los jóvenes, que representan el 12% de la población de nuestra provincia, suelen ser -aunque no exclusivamente- el principal motor de la capacidad innovadora de una sociedad. Y los jóvenes quieren ser adultos cuanto antes.

2 comentarios:

  1. Creo que hoy los jovenes, nunca se ha tenido antes las ofertas que ahora tienen,de formacion,de tecnologia,del mundo abierto, que es dificil un puesto de trabajo, si, es duro, pero tambien hay que pensar que un trabajo es un tesoro, y antes de pedir lo que cobraria y los dias de fiesta, hay que ofrecer lo que uno sabe y puede hacer.Estan viviendo muchos de los ohorros de los padres. Es lamentable,por que se rien de los mil euristas

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  2. Tienes toda la razón, los padres y educadores somos los responsables de crear el entorno adecuado.
    Dudo que un Mozart, un Picasso.........llevasen en sus genes todos sus logros. Lo más probable es que estuviesen en un buen caldo de cultivo.

    Respecto al enterao de turno, te cuento:
    estaban una vez patinando sobre un rio helado dos niños, cuando el hielo se rompió y atrapó a uno de ellos. El otro, que era el más pequeño, sin pensarlo, logró rescatarlo.
    Cuando llegó la policía y los bomberos preguntarón, pero como tu tan pequeño has podido salvarlo. Y Einsteni que estaba allí observando contestó "PORQUE NO HABÍA NADIE QUE LE DIJESE QUE NO PODÍA HACERLO"

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