sábado, 16 de abril de 2011

Nigger Arabesque


La música, como los libros, sale a tu encuentro. Por eso, tras dos semanas leyendo y escuchando hablar sobre algunos de los personajes más emblemáticos del ideario colectivo del siglo XX, era imposible que una fotografía de 1978 de la que sería uno de los personajes indiscutibles de la música de los años 80 pasase desapercibida entre las miles y miles de carátulas de cedé que revisaba esta tarde en una tienda.

En la fotografía, titulada “Nigger Arabeque”, Jean Paul Goude, un visionario transgresor que a finales de la década de los setenta y principios de los ochenta revolucionó el ámbito de la fotografía de moda con su estilo salvaje, da su propia visión del cuerpo femenino, para crear un universo fantástico, donde la danza, la música y lo exótico cobran relevancia en el cuerpo de Grace Jones para la portada de su trabajo “Island Life”.

No podía ser de otro modo teniendo en cuenta la trayectoria de la inconfundible artista que ya desde finales de los años 70 destacaba por su llamativa imagen y una apariencia perturbadoramente andrógina que, de paso, cuestionaba agresivamente tanto los estereotipos raciales como los sexuales y de género asociados al cuerpo de una mujer negra. De hecho, su imagen extremadamente elaborada sacaba todo el provecho posible de su ambigüedad y creaba los impactantes primeros planos que la convirtieron en diva de la pasarela y estrella de la noche neoyorkina.

Por eso Grace Jones nunca ha pasado desapercibida, porque no es una pose para vender música sino una diva con personalidad propia y estilo único que ha sabido rodearse de los mejores artistas del momento para desarrollar sus proyectos. Convertida en musa de Andy Warhol, con el que entabló amistad en la mítica discoteca Studio 54 de Nueva York, inició una fulgurante carrera musical en plena fiebre de la música disco que nos ha dejado videos totalmente originales en su época, como es el caso de "Slave to the Rhythm", o el inigualable "I'm Not Perfect (But I'm Perfect for You)" donde Jones llevaba pintura en el cuerpo y ropa diseñada por Keith Haring, el célebre artista y activista social cuyo trabajo refleja el espíritu de la generación pop y la cultura callejera del Nueva York de los años 80. Pero treinta años después sigue en la misma línea y lo hace de la mano de Banksy, máscaras de Philip Treacy y vestuario del japonés Issey Miyake, uno de los diseñadores más innovadores y creativos del panorama internacional.

El nombre de Grace Jones sobrevive por ello al paso del tiempo destacando siempre por su inconfundible voz y su fuerte presencia. Una rebelde que nació para ser una estrella y que, una vez aceptada esa responsabilidad, no quería sentir que vivía en un molde que la limitara. Glamour auténtico. Así, hoy en día, en el que parece que todo el mundo es un icono o una leyenda es inevitable plantearse si podremos decir lo mismo de la “original” Lady Gaga dentro de 30 años. Visto lo visto es como comparar el jamón de Jabugo con el fiambre chopped de supermercado empaquetado al vacío. Productos de consumo fácil y rápido con sabor efímero.


3 comentarios:

  1. Felicitaciones, me encanto el articulo sobre una diva realmente talentosa.

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  2. Grace Jones - Fan Club Latino20 de abril de 2011, 13:49

    Gracias por compartir este reportaje, está excelente!

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  3. j'ador cet photo pleine de grace beau phisique bien sculté bravoooooo

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