miércoles, 3 de noviembre de 2010

La diva ha llegado


En sociedad somos como los demás nos perciben, o como dicen que nos perciben. El espejo crea la imagen. Y esa no es más que la trampa a la que el ego nos tiene acostumbrados y en la que nos mantiene prisioneros. Porque nos vemos a través de los ojos del otro sin tener en cuenta que la forma en que nos ve depende de cuánto nos quiere y de cómo proyecta en nosotros lo que a su vez quiere ser.

De este modo se acaba por crear un espejismo, una ilusión que en la mayoría de los casos no se corresponde en absoluto con la realidad. Y es por eso también por lo que nuestros conocimientos aprendidos nos anclan y nos impiden mirar sin prejuicios. Es esa y ninguna otra la razón por la que el hecho de que una dragqueen entre por la puerta grande de un templo de la cultura sea tan improbable como que la reina de España salga de compras con Lady Gaga charlando animadamente de “sus cosas”. Y, con toda seguridad, y en ambos casos, ellos se lo pierden.

Porque aunque cada uno tiene en su mano el timón de su vida, en nuestro intento de ser normales todo el tiempo dejamos que nos digan cómo tenemos que ser  y entonces lo que ocurre es que dejamos de ser excepcionales.

Pero esta tarde la diva, maquillada concienzudamente, con guantes de raso hasta el codo y vestida en un prodigioso traje de seda con aplicaciones de plumas y lentejuelas doradas llegó subida en sus vertiginosos tacones encarnada en una perfecta femme fatale.

-Uuuuauuuu…. Es Miss Shangay Lily ¡Recién llegada para triunfar!. Pensaba el público que abarrotaba la sala sin salir de su asombro mientras escuchaba su disertación sobre el mundo de la televisión, de la falsa vanidad, de los egos hiperbólicos y de la gente que se queda solo en la superficie puesto que no tiene nada más. Hoy nos has hecho descubrir que aunque se puede alcanzar la notoriedad y convertirse en un icono, también es cierto que a veces forma y contenido no son un todo indisoluble. Hoy nos has demostrado que se puede ser diferente y no parecerse a nadie, pero que para eso suceda hay que poder ver más allá de la excentricidad y la provocación, hay que poder ver más allá de la superficie.

Gracias por venir y hacernos ver las derrotas internas que nos autoinflingimos al escuchar a extraños que nunca han visto nuestro poderoso interior, por mostrarnos que somos excepcionales, que sólo hay una vida y miles de justificaciones para no vivirla.

No importa lo que parezcas, yo sé quién eres...


© foto: Andrea Savini

1 comentario:

  1. Toda expresion, tiene qu salir del interior de las personas, sino es marqueting , es posicionamiento de un puesto de trabajo. El sentimiento no se fingue , pero hay tantas matizaciones de supervivincias, que uno se adentra en la que mas le atrapa, o cobija

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