lunes, 20 de septiembre de 2010

Cultura ciudadana


Iba por la calle Campoamor en dirección hacia la plaza Hernán Cortes a eso de las cinco de la tarde cuando he visto llegar a dos adolescentes que riendo a mandíbula batiente iban lanzando al aire como si de confeti se tratase folletos de publicidad que debían haber cogido de algún establecimiento cercano. Su divertida fiesta, ignorada por toda la gente que en aquél momento circulaba por la calle, iba generando un rastro de basura que a nadie parecía importar.

Cuando con toda tranquilidad les he preguntado por su divertido plan se han puesto a reír más fuerte todavía y han seguido calle arriba lanzando mazos de hojas al aire como si nada y entre el tumulto de la gente han desaparecido.

Un rato después, al llegar a casa y dejar mis cosas he salido a pasear con mi perra. Cuando hemos llegado a la rosaleda del parque nuevo de Censal había dos chicas que con guantes y tijeras podadoras cortaban tranquilamente capullos de rosa de tallo largo, que iban apilando en el suelo donde ya habían hecho un buen montón de al menos nueve o diez docenas.

Tal era la tranquilidad con la que estaban realizando su tarea jardinera mientras la gente paseaba impertérrita a su lado que me he acercado a preguntarles qué es lo que estaban haciendo. Como si estuviesen respondiendo a la mayor de las obviedades me han dicho que estaban cortando rosas. Cuando les he dicho que esas rosas no eran suyas, con el tono más chulesco que imaginarse pueda me han dicho que mías tampoco. Probablemente por eso cuando les he dicho que eran mías para verlas precisamente allí y no en su casa se han puesto a reírse de mí mientras seguían a lo suyo. O sea, cortar flores del parque.

Cuando he vuelto con mi perra a casa, los dos con las orejas caídas, y ella además con el rabo entre las patas, ha querido la casualidad que hayamos coincidido en el ascensor con mi vecino, que para ambientar el trayecto no se le ha ocurrido otra cosa que decir que todo va fatal por culpa de los políticos. Por no contestarle los ojos se me han inyectado de sangre y al darse cuenta que la rabia contenida me salía por las orejas en forma de humo ha apostillado como para arreglarlo: “Unos y otros” y con una sonrisita complaciente se ha quedado tan tranquilo.

Y va precisamente y dice Julia Roberts al recoger el premio Donosti que le obsesiona el trato de las personas entre sí, porque hemos dejado de mirarnos a los ojos, y hay una falta de conexión humana, en parte debido a los ordenadores y los blogs. Pues a mí me da la impresión que hemos dejado la educación para el mundo virtual, porque en determinados momentos, en la calle, uno llega a sentirse el viejo cascarrabias gruñón que no soy.

¡Si va a resultar que lo que tendría que haber hecho es quedarme en casa!.

4 comentarios:

  1. Comparto contigo tu decepción ante la falta de cultura ciudadana.
    Yo también me indigno con la gente que ensucia las calles y jardines, que estropea el mobiliario urbano, que pintarrajea las fachadas creyéndose Banksy, que ensordece con la música a todo volumen en el coche, que no recoge las heces de su perro, que... en fin: sería una lista muy larga y muy conocida.
    Me ha gustado especialmente la última parte de tu post, cuando hablas del contraste entre el actual progreso y la falta de educación ciudadana en -todavía- muchas personas.

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  2. Me parece estupendo que llamemos la atención, a quién actue inpunemente, como dueño de todo y sin respeto a nada ni a nadie.
    Yo también suelo llamar la atención a quien actua deliberadamente mal, pero a veces, sale el culo por la culata, porque además de ser mal educados son agresivos,te insultan como mínimo... y luego se burlan.... y finalmente sientes rabia e impotencia aunque tengas la razón.
    Ante esta pandilla de mal criados de la sociedad, creo que debemos seguir llamando la atención... sólo algunas veces les hacemos reaccionar, si no a todos, por lo menos a parte del grupo, que supongo que actua de modo parecido para que no les aisle.

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  3. La educación y el civismo se están convirtiendo en un simple recuerdo. Así nos va. Un saludo

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  4. Vamos a sentir,desasosiego, por las aceras estrechas circulan las bicicletas,las meadas donde les pilla,vomitinas por doquier,y si pides tu espacio de respeto , la mofa es extridente.Estamos en una sociedad decadente.

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