sábado, 2 de enero de 2010

The Importance of Being Alfred

Mi propósito para el 2010 es llegar al 2011 siendo capaz de escribir este texto en inglés sin necesidad de buscar una sola palabra en el diccionario. Así, de corrido. Me he pasado un cuarto de mi vida pensando que era algo que tenía que remediar y de este año no pasa.

Hace un mes que empecé con las clases y me quedé sorprendido de lo que han evolucionado los métodos de aprendizaje de idiomas: de las rudimentarias cintas de casette con las que aprendíamos francés en el colegio se ha pasado a videos en youtube, ejercicios online que se autocorrigen, programas de pronunciación que graban la voz, con karaoke incluido de tus canciones favoritas en inglés… En fin, una maravilla. Ahora solo hace falta voluntad. Pues que no falte.

Porque la verdad es que, hoy más que nunca resulta imprescindible aprender inglés, se emplea en todas las áreas y, en la era de la globalización, es la lengua internacional, una “lingua franca” que ha repercutido en todos los países no anglosajones, incluida España. Indiscutiblemente es el idioma global por excelencia, por lo que saberlo es una necesidad evidente. Y es más, quien no lo domine está en una clara situación de desventaja entrando a formar parte de lo que constituyen las nuevas generaciones de analfabetos.

Estimaciones recientes sugieren que más de 400 millones de personas lo hablan como su primer idioma y que es utilizado por más de 1.000 millones de hablantes no nativos. Y este número seguirá creciendo al menos hasta 2015, año en el que unos 2.000 millones de personas en el mundo lo podrían estar aprendiendo, según concluye un reciente informe del British Council. De cualquier manera, dentro de poco más de una década lo hablarán tres mil millones de personas, es decir, la mitad de la humanidad. Las consecuencias son enormes, permitiéndonos afirmar que dentro de pocas generaciones y por primera vez en la historia seremos prácticamente capaces de comunicarnos en una sola lengua. Una universalidad como lengua predominante jamás alcanzada antes por otra lengua.

Es, “de facto”, la lengua de la diplomacia, de los negocios, de la política, de la medicina, de los viajes y el turismo entre otros y esto no va a cambiar. Por consenso mundial el inglés ha sido elegido como el idioma de la comunicación internacional. Se estima que el 80% de los usuarios de Internet se comunica actualmente en inglés y que la mayoría de los sitios se encuentran editados en este idioma, por lo que es necesario conocerlo para comprender el lenguaje interactivo del ordenador. Por otro lado, dado el rápido avance de la tecnología en todos los campos, llegan constantemente a nuestras manos nuevos equipos, aparatos e instrumentos cuyas instrucciones –ya sea de montaje, uso, funcionamiento, mantenimiento y limpieza- suelen venir mayormente en inglés. El conocimiento de la lengua de Shakespeare en estos casos es muy útil y rentable.

Por otro lado, su dominio sigue siendo uno de los requisitos indispensables que solicitan las empresas a sus candidatos. Basta con mirar en las ofertas de trabajo, donde su conocimiento puede convertirse en una competencia esencial. Y es, también, el lenguaje del entretenimiento y la cultura popular, como podemos comprobar en la industria de la música o del cine, entre otros. De hecho la mayoría de la cultura que consumimos se crea en inglés.

Y, aunque una de las ventajas del inglés con respecto a otros idiomas es que siempre sabemos un poco de vocabulario ya que, aún sin darnos cuenta, lo usamos de manera cotidiana y lo vemos en todos lados: anuncios, programas de radio y televisión, revistas de casi todo tipo, en Internet… también es cierto que, para la mayor parte de los españoles, es el “gran obstáculo a superar” que arrastramos desde la escuela infantil. Porque extrapolando este caso al ámbito social el nivel de idiomas por parte de los españoles sigue siendo el más bajo de Europa. Tanto es así que casi la mitad de los españoles no habla bien un segundo idioma a pesar de ser conscientes del importante papel que juega en nuestras vidas. Y, el hecho de que el español vaya camino de convertirse en la segunda lengua más hablada del planeta no facilita las cosas, pues, al igual que les sucede a los angloparlantes, perdemos el interés por aprender inglés al comunicarnos en un idioma fuerte como es el nuestro.

Pues sí, todo indica que saber inglés es de vital importancia. Esta será mi buena intención para el próximo año. En doce meses ya les cuento cómo ha ido.


6 comentarios:

  1. Evidentment la teu argumentació, és perfectei contundent. Cadrà intentar-ho encara que per a mi, que m'he educatat i he ensenyat en llengües romàniques, he de reconéixer que em resulta difícil. Però no importa, ho intentaré i, enguany serà l'any de l'anglés. Ja veurem que passa.
    Jo no sóc tan ambiciosa com tu, em conforme en constatar que vqaig avançant en el meu aprenentatge.Dintre de tres mesos cadrà avaluar mel nostre rendiment.Com en Primària, proguessarem adequadament?. És tot un repte.Que tingam sort i voluntat.
    Rosario

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  2. Alfredo, tienes toda la razón. Pero nosotros podemos cambiar, también, las regtlas. El español ya es el segundo idioma del mundo y hasta en la mitad de EEUU es idioma obligado en las escuelas, lo mismo que en Brasil.

    De todos modos, es cierto: los españoles debemos conocer el inglés. Pero por cultura más que por otra cosa. No porque lo hayan impuesto los angosajones. El francés tamb ién es un bello idioma y subsiste. ¿Por qué no quitar protagonismo al inglés en favor de nuestro idima y colocarlo como idioma fundamental y diplomático en todo el mundo. Es el idioma que habla tdo un continente, cosa que no ocurre con el inglés... por la forma en que se impuso éste.

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  3. Por cierto, se me olvidó dejarte mis links:

    www.elfogondemeg.blogspot.com

    www.salopimienta.blogspot.com

    Saludos

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  4. me siento muy identificada con el eterno estudiante de inglés, yo también realizaré ese esfuerzo, a ello...

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  5. lo celebro, el próximo espero ser yo!

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